jueves, 14 de junio de 2018

Relato erótico: El pornógrafo

...“Estábamos en la cama, desnudos. Acabábamos de llegar del trabajo, ella fotógrafa, como le he explicado, y yo escribidor por encargo, lo sabe usted bien. Había entregado un relato, me pagaron en efectivo, seguramente dinero negro porque no me pidieron la factura. En estos tiempos o lo aceptas o estás jodido. Nos duchamos juntos sin tocarnos, como en un juego de resistencia, apenas rozándonos bajo el agua caliente. Mi verga tiesa desde que la vi, claro. Nos secamos mirándonos con un deseo despiadado y así nos estiramos sobre las sábanas envueltos por la calefacción… 

“Comenzaba a llover cuando puse mi mano entre sus piernas y ella me cogió el rabo. Nos masturbamos lentamente. Tenía el sexo mojado, muy mojado. Se escupió en la mano para lubricarme el glande y no hacerme daño. Luego buscó el 69. Le encanta el 69. Me chupó la verga como solo ella sabe hacerlo y tuve que concentrarme mucho en el cunnilingus porque quiero que goce y se corra. Se corre mucho, varias veces, mientras yo procuro resistir esa boca de fuego y las manos en las pelotas…

“Yo pasaba de la vagina al ojete y ella movía las caderas enloqueciendo cada vez más. Se giró para montarse en la verga y la hundió en la raja ensalivada para trotarme con los ojos cerrados, las manos apoyadas en mi pecho, echada hacia atrás como si solo existiera ella y mi falo en su interior, encabritado por su meneo experto. Yo esperaba el estallido final porque tiene pequeños orgasmos múltiples y luego, con la cópula...


No hay comentarios:

Publicar un comentario