jueves, 15 de marzo de 2018

Relato erótico: Laura

...en la postura de la perra, desnuda a no ser por el picardías, las medias oscuras y los zapatos de altos tacones. Una Gene Tierney lúbrica, espléndida, muy lejos de su aspecto ingenuo y angelical.

Así como estaba se precipitó a lamerle las nalgas, acariciarle los pechos y apartar la braga para llegar primero al beso negro que siempre le había desesperado como caricia sexual máxima. Ella gimió y el analingus se convirtió en un mete y saca de lengua enloquecida, hasta que ella se giró, se quitó las bragas y le abrió las piernas para el cunnilingus impostergable.

Le comió largamente la vulva, metió la lengua en la raja de la vagina, la frotó contra el clítoris enardecido, acompañó el ritual con dos dedos dentro de los orificios, hundiendo uno de ellos en el ojete ensalivado y entonces ella, la maravillosa Laura se convirtió repentinamente en otra mujer, igualmente deseable y caliente...


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