jueves, 3 de agosto de 2017

Relato erótico: La gula

...Caí de rodillas y hundí el rostro entre sus muslos. Sabía a nada. Inundada de fluidos, caliente… pero no sabía a nada. No tenía sabor… Me gustó, aunque lo pensé solo durante una fracción de segundo porque en cuanto lamí la vulva, metí la lengua entre los labios encendidos, los escalé hasta el clítoris embravecido, rojo y palpitante, supe que no podría salir ya más de aquella encrucijada…

“Lamí con fruición, mordisqueé la perla de carne dura, recorrí de norte a sur y de sur a norte la raja rezumante, penetré en la vagina con la lengua cientos de veces a lo largo de ese cunnilingus desesperado, cambiando los ritmos, siguiendo las directrices de sus gemidos y los corcoveos de su cadera…

“No sé cuánto duró aquella epopeya, pero me debo haber corrido más de una vez porque cuando finalmente ella me expulsó con una ola de fluidos estampados en mi rostro, acompañada por el grito de su orgasmo...


No hay comentarios:

Publicar un comentario