jueves, 17 de agosto de 2017

Relato erótico: El rito

...La mujer estaba sobre la cama, atada en X, las muñecas sujetas al cabezal, las piernas muy abiertas y ligadas a las patas con lo que parecían pañuelos de seda de Hermés… inmaculadamente blancos, igual que las sujeciones de las manos.

Tenía una venda en los ojos, ahora con un pañuelo de la misma procedencia, pero color rojo sangre. Era el único detalle de color contra las sábanas blancas de lino egipcio con una trama de mil hilos.

La muchacha era una auténtica belleza. El cuerpo perfecto, duro y con caderas lunares y grandes pechos de pezones ligeramente castaños. El sexo abierto y brillante de calentura y expectación, ardía completamente depilado.

El tipo cogió un frasco de aceite y lo vertió sobre los pechos, el vientre y los muslos de la hermosa hembra vulnerable que se estremeció de placer. Comenzó a acariciarle los pechos y el vientre, pero en un momento se detuvo unos segundos y se aplicó solo a las tetas que ya tenían los pezones florecidos. Los pellizcó, frotó y frotó y frotó en un...


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